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camaras desechables de recuento

Cámaras desechables para recuento celular. Una opción para vuestro contaje.

Las cámaras desechables para el recuento celular son una opción sencilla de ayuda en el laboratorio a la hora de realizar los análisis. Hay diversidad de diseños y modelos que se ajustan a las especificaciones de nuestros clientes.

Elige entre los modelos D2C y los D4C, la diferencia la cantidad de muestras por cámara. En ambos modelos tienes para elegir diferentes profundidades:

  • 10 µm: La “clásica” para análisis de semen humano (OMS 1999).
  • 16 µm: Utilizadas en muchos análisis seminales de granjas.
  • 20 µm: Actualmente recomendadas para análisis de semen humano por OMS 2010. Óptimas para veterinaria.

Las cámaras desechables para el recuento celular son cámaras indicadas para cálculos de concentración y análisis de movilidad con sistemas CASA. Los recuadros dibujados aseguran un muestreo óptimo.

Las cámaras desechables para el recuento celular de PROISER cuentan con diseño de llenado y de lectura inteligente:

Diseño de llenado inteligente: cada cámara del portaobjeto tiene una flecha que indica dónde
ubicar la punta, y una línea que indica cuándo detener el proceso de llenado. ¡No más espermatozoides a la deriva!

Diseño de lectura inteligente: se sabe muy bien que obtener una muestra de semen homogénea es difícil. El diseño del portaobjeto mejora la homogeneidad de la concentración de espermatozoides, y le permite obtener un sistema altamente repetible. Al definir 7 áreas
donde se pueden contar los espermatozoides, se eliminarán las variaciones.

Para los laboratorios que no cuenten con analizadores de esperma automatizados está perfectamente indicada la cámara desechable de conteo que cuenta con una cuadrícula para poder realizar el conteo de forma manual. El portaobjeto además dispone de dos áreas una para conteo de espermatozoides y otra para  evaluar la motilidad.

El modelo D4C20L es ideal para trabajar con sistemas de análisis automáticos. Es fiable y económica. Y no es necesario limpiar la cámara. ¡¡Reduce el tiempo invertido en cada análisis!!

cámaras desechables

Son cajas de 25 cámaras para 50 o 100 análisis, dependiendo del modelo.

 

ovodonaciones

Ovodonaciones: Nuevo protocolo médico con el 80% de éxito.

Un nuevo protocolo médico permite un 80% de éxito en las ovodonaciones.

Un nuevo protocolo en los tratamientos de fertilidad basados en las ovodonaciones permite lograr el éxito en el 80% de los casos de ovodonaciones. Desarrollado por el equipo del doctor Jan Tesarik, el nuevo protocolo, denominado CODE (CustomisedOocyteDonationEnhancement), se ha dado a conocer en el último número de la revista británica European Medical Journal.

Según el doctor Tesarik, la clave de protocolo reside en la utilización de óvulos no congelados, donados por mujeres jóvenes y una preparación personalizada para cada paciente. Con la edad de la mujer, disminuyen tanto la cantidad de óvulos disponibles en sus ovarios (reserva ovárica) como la calidad de cada uno de ellos. Aunque las posibilidades de tener hijos con sus propios óvulos, incluso para las mujeres de edades relativamente avanzadas, han aumentado considerablemente en los últimos años, para la mayoría de mujeres de 40 años o más, las ovodonaciones representan la alternativa más eficiente y con una mejor relación coste beneficio. Sin embargo, la donación de óvulos tampoco tiene un éxito en 100% de los casos.

En nuestro programa de ovodonaciones -explica Tesarik- utilizamos óvulos no congelados, y de donantes muy jóvenes, de máximo 25 años de edad, cuando la ley española fija la edad máxima de donante a 35 años”. La relación entre la edad de la donante y la probabilidad de embarazo en la receptora de los óvulos es bien conocida desde 1997. En aquellas fechas,  la tasa de embarazo era del 26,6% con donantes de más de 32 años y del 43,5% con donantes más jóvenes. En los últimos 20 años, gracias a los avances en la FIV las tasas de embarazo han aumentado, sin embargo se mantiene la diferencia en la tasa de éxito utilizando óvulos no congelados frente a los congelados, que es del 51,1% frente al 30,7% respectivamente, según un análisis de 30160 tentativas de donación de óvulos realizadas en Estados Unidos, publicado este año.

 

 

El protocolo CORE surgió a partir del análisis de los casos de fracaso de donación de óvulos. “Y nos dimos cuenta -explica Tesarik- de que, casi nunca, es una casualidad”. Así, las mujeres que quedaban embarazadas en la primera vez no tenían problemas cuando decidían tener otro hijo. En paralelo, existían casos de fracasos repetidos en las mismas parejas. Un análisis meticuloso de estos casos indicaba que, aunque la causa principal sea la baja calidad de los óvulos, esta condición fue acompañada de otros tipos de problemas que la donación de óvulos por sí misma no puede resolver. La base del protocolo CODE es la individualización de la acción diagnóstica y terapéutica en cada pareja que entra en el programa de donación de los óvulos. “La mayoría de estas parejas tiene una amplia historia de tratamientos previos de infertilidad, y es importante analizar meticulosamente todos los datos disponibles”, subraya el doctor Tesarik. “Por ejemplo, si el tratamiento FIV no dio resultados esperados cuando la mujer era joven y con una buena reserva ovárica, tenía que haber una causa, que tampoco se resolvería utilizando los óvulos de donante”.

 

El primer paso del protocolo CODE consiste en la búsqueda de todos los problemas, de la mujer y del hombre, no relacionados con la calidad de los óvulos. En los hombres, el problema “oculto” más frecuente es la fragmentación excesiva del ADN de los espermatozoides. En las mujeres se buscan formaciones patológicas (pólipos o adherencias) en la cavidad uterina, anomalías de flujo sanguíneo en el útero, adenomiosis, y anomalías endocrinas, tales la diabetes y prediabetes, o disfunción de la glándula tiroidea.

 

Después de la resolución terapéutica de las anomalías detectadas, la paciente entra en el protocolo de la preparación de su útero para acoger los embriones formados utilizando los óvulos donados. Durante este periodo es muy importante respectar las particularidades de la respuesta de cada mujer a los tratamientos recibidos. En el protocolo CODE se realizan por lo menos tres exámenes en esta fase de preparación, incluyendo no sólo la evaluación ecográfica del revestimiento interno de la cavidad uterina (endometrio), sino también los valores hormonales en la sangre. Según los resultados obtenidos, el protocolo puede ser modificado para asegurar el crecimiento adecuado del endometrio. En algunos casos puede ayudar la inclusión de la hormona de crecimiento para mejorar la evolución del endometrio en casos resistentes al tratamiento convencional.

La tercera fase del protocolo CODE se centra en el periodo posterior a la transferencia de los embriones. “Las mujeres que reciben embriones formados con óvulos donados– concluye Tesarik- sufren anomalías de las concentraciones de diferentes hormonas, sobre todo de la progesterona, en la sangre con más frecuencia en comparación con la reproducción natural o incluso con la FIV con los propios óvulos de la paciente. Este riesgo tiene que ser controlado por los análisis de la sangre el mismo día de la transferencia de los embriones y después por lo menos una vez antes del primer test de embarazo. La detección de una anomalía se puede corregir inmediatamente, sin esperar el resultado del test del embarazo, cuando ya es demasiado tarde para actuar de una manera efectiva”. (Fuente: MARGEN)

Obtenido de: https://noticiasdelaciencia.com