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Sistema CASA de análisis espermático

Un sistema CASA de análisis espermático es aquel que tiene como objetivo fundamental realizar un análisis preciso, basado en la repetición y realizado de manera automática, de algunos parámetros que aparecen en una muestra espermática.

Los datos más habituales que se solicitan y ofrecen son: concentración, movilidad, morfología, fragmentación de ADN, vitalidad, reacción del acrosoma y leucocitos.

Aunque hay sistemas que, dependiendo de su complejidad y de las variables que trabajan, ofrecen más o menos resultados en este sentido.

 

Sistema CASA

Sistema CASA de análisis espermático

En la empresa valenciana Proiser llevan más de 25 años trabajando e investigando en esta área. De hecho, son los responsables del Sistema ISAS (Sistema Integrado de Análisis de Semen) , uno de los más prestigiosos del mercado. De ahí que haya recibido numerosos reconocimientos a nivel internacional donde se refieren a él como un elemento indispensable para trabajar adecuadamente en el sector.

Así, gracias a los equipos de investigación, la empresa Proiser ha logrado formar un equipo compacto de desarrolladores de software y científicos, capaces de interactuar y de compartir la información que el cliente necesita.

La irrupción del sistema ISAS en el mercado fue revolucionaria. No sólo porque era la primera solución de este tipo presentada en el mercado. Sino porque marcó un antes y un después en el entorno del diagnóstico de las muestras de semen.

En la actualidad hay variaciones de este concepto que se pueden adquirir en empresas especializadas, aunque la solución ofrecida por Proiser sigue liderando el mercado dada la gran diferencia existente con la competencia. Y es que seguimos inspirando a quienes se dedican a este sector.

Existen aplicaciones adaptadas a las particularidades de cada animal con el que se trabaja. Así, en Proiser ponemos al alcance de los profesionales sistemas de análisis de semen bovino, porcino, de zorros, caballos o incluso de conejos. De manera que puedas conseguir el mejor de los resultados posible.

 

Mucho más que análisis espermático

Para que puedas trabajar con los mejores materiales en la empresa valenciana Proiser también tenemos: cámaras de recuento espermático, placas y platinas calefactadas, así como kits de tinción y de reactivos. Además, de poner a tu disposición software para microscopios, sistemas de medición de ovocitos y todo tipo de microscopios. Elementos de gran calidad con los que poder desarrollar trabajos de gran envergadura.

Así pues, si buscas un sistema de análisis espermático que te dé datos fiables sobre la calidad del material que tienes, no lo dudes y hazte con nuestro sistema CASA de análisis. No sólo tendrás datos fiables, sino que podrás realizar tu trabajo con un mínimo de error.

No lo dudes y ponte en contacto con nosotros. Nuestro sistema es líder del mercado y nuestra atención al cliente y servicio de soporte también.

Sistema CASA

evaluar la morfología de los espermatozoides

Evaluar la morfología de los espermatozoides

¿Cómo evaluar la morfología de los espermatozoides?

Aproximadamente el 15% de las parejas tienen problemas de infertilidad. Evaluar la morfología de los espermatozoides es un parámetro importante para la fertilización exitosa. En las técnicas de reproducción asistida (Kuster et al., 2004), los criterios de Kruger (1986) y la clasificación de la OMS son los más importantes. De acuerdo con los criterios de Kruger, la cabeza, el cuello y la cola de los espermatozoides deben ser normales y el acrosoma debe cubrir el 70% de la cabeza.

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ovodonaciones

Ovodonaciones: Nuevo protocolo médico con el 80% de éxito.

Un nuevo protocolo médico permite un 80% de éxito en las ovodonaciones.

Un nuevo protocolo en los tratamientos de fertilidad basados en las ovodonaciones permite lograr el éxito en el 80% de los casos de ovodonaciones. Desarrollado por el equipo del doctor Jan Tesarik, el nuevo protocolo, denominado CODE (CustomisedOocyteDonationEnhancement), se ha dado a conocer en el último número de la revista británica European Medical Journal.

Según el doctor Tesarik, la clave de protocolo reside en la utilización de óvulos no congelados, donados por mujeres jóvenes y una preparación personalizada para cada paciente. Con la edad de la mujer, disminuyen tanto la cantidad de óvulos disponibles en sus ovarios (reserva ovárica) como la calidad de cada uno de ellos. Aunque las posibilidades de tener hijos con sus propios óvulos, incluso para las mujeres de edades relativamente avanzadas, han aumentado considerablemente en los últimos años, para la mayoría de mujeres de 40 años o más, las ovodonaciones representan la alternativa más eficiente y con una mejor relación coste beneficio. Sin embargo, la donación de óvulos tampoco tiene un éxito en 100% de los casos.

En nuestro programa de ovodonaciones -explica Tesarik- utilizamos óvulos no congelados, y de donantes muy jóvenes, de máximo 25 años de edad, cuando la ley española fija la edad máxima de donante a 35 años”. La relación entre la edad de la donante y la probabilidad de embarazo en la receptora de los óvulos es bien conocida desde 1997. En aquellas fechas,  la tasa de embarazo era del 26,6% con donantes de más de 32 años y del 43,5% con donantes más jóvenes. En los últimos 20 años, gracias a los avances en la FIV las tasas de embarazo han aumentado, sin embargo se mantiene la diferencia en la tasa de éxito utilizando óvulos no congelados frente a los congelados, que es del 51,1% frente al 30,7% respectivamente, según un análisis de 30160 tentativas de donación de óvulos realizadas en Estados Unidos, publicado este año.

 

 

El protocolo CORE surgió a partir del análisis de los casos de fracaso de donación de óvulos. “Y nos dimos cuenta -explica Tesarik- de que, casi nunca, es una casualidad”. Así, las mujeres que quedaban embarazadas en la primera vez no tenían problemas cuando decidían tener otro hijo. En paralelo, existían casos de fracasos repetidos en las mismas parejas. Un análisis meticuloso de estos casos indicaba que, aunque la causa principal sea la baja calidad de los óvulos, esta condición fue acompañada de otros tipos de problemas que la donación de óvulos por sí misma no puede resolver. La base del protocolo CODE es la individualización de la acción diagnóstica y terapéutica en cada pareja que entra en el programa de donación de los óvulos. “La mayoría de estas parejas tiene una amplia historia de tratamientos previos de infertilidad, y es importante analizar meticulosamente todos los datos disponibles”, subraya el doctor Tesarik. “Por ejemplo, si el tratamiento FIV no dio resultados esperados cuando la mujer era joven y con una buena reserva ovárica, tenía que haber una causa, que tampoco se resolvería utilizando los óvulos de donante”.

 

El primer paso del protocolo CODE consiste en la búsqueda de todos los problemas, de la mujer y del hombre, no relacionados con la calidad de los óvulos. En los hombres, el problema “oculto” más frecuente es la fragmentación excesiva del ADN de los espermatozoides. En las mujeres se buscan formaciones patológicas (pólipos o adherencias) en la cavidad uterina, anomalías de flujo sanguíneo en el útero, adenomiosis, y anomalías endocrinas, tales la diabetes y prediabetes, o disfunción de la glándula tiroidea.

 

Después de la resolución terapéutica de las anomalías detectadas, la paciente entra en el protocolo de la preparación de su útero para acoger los embriones formados utilizando los óvulos donados. Durante este periodo es muy importante respectar las particularidades de la respuesta de cada mujer a los tratamientos recibidos. En el protocolo CODE se realizan por lo menos tres exámenes en esta fase de preparación, incluyendo no sólo la evaluación ecográfica del revestimiento interno de la cavidad uterina (endometrio), sino también los valores hormonales en la sangre. Según los resultados obtenidos, el protocolo puede ser modificado para asegurar el crecimiento adecuado del endometrio. En algunos casos puede ayudar la inclusión de la hormona de crecimiento para mejorar la evolución del endometrio en casos resistentes al tratamiento convencional.

La tercera fase del protocolo CODE se centra en el periodo posterior a la transferencia de los embriones. “Las mujeres que reciben embriones formados con óvulos donados– concluye Tesarik- sufren anomalías de las concentraciones de diferentes hormonas, sobre todo de la progesterona, en la sangre con más frecuencia en comparación con la reproducción natural o incluso con la FIV con los propios óvulos de la paciente. Este riesgo tiene que ser controlado por los análisis de la sangre el mismo día de la transferencia de los embriones y después por lo menos una vez antes del primer test de embarazo. La detección de una anomalía se puede corregir inmediatamente, sin esperar el resultado del test del embarazo, cuando ya es demasiado tarde para actuar de una manera efectiva”. (Fuente: MARGEN)

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